Un mariscador trabaja en la Playa de Lourido, a 3 de marzo de 2026, en Pontevedra, Galicia (España). Los temporales que han dejado intensas lluvias en los meses de enero y febrero en Galicia han provocado que la salinidad de las rías disminuya afectando a bivalvos tanto en la arena como en las bateas.