Una cavidad hecha de metales de tierras raras unidos, como circonio y titanio, puede convertir abundante nitrógeno molecular (N2) en compuestos de nitrógeno útiles, como amoníaco o tris(silil)aminas, a temperatura ambiente.
REMITIDA / HANDOUT por AMY KYNMAN / BERKELEY LAB
Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia
leer más
la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma
leer menos
Foto de archivo